Educacion canina

Perros inseguros y espacios nuevos

Montar a un perro en un coche nuevo o llegar a una casa nueva puede ser un bombazo si no se hace de forma correcta y tomándonos el tiempo necesario, sobre todo si el perro es inseguro o tiene miedos.

El hacerlo deprisa y sin darle tiempo a sentirse seguro dentro de ese espacio nuevo, puede traernos algunos problemas después como:

  • aumento de estrés, ansiedad,
  • pérdida del vínculo y de la confianza,
  • que se generen más miedos, más inseguridades,
  • que en futuras ocasiones no quiera subir,
  • que se tumbe en el suelo y no quiera levantarse,
  • que se haga pis dentro de ese espacio, etc.

Por esto y otras causas hay que habituarles poco a poco, dándoles tiempo y espacio, motivarles, no forzarles, intentar que sean ellos los que por curiosidad e interés propio quieran romper su barrera del miedo y dar el paso.

Os explico algunos de los pasos que dimos para que Winter subiera al coche nuevo en cada fotografía.

DÍA 1

El primer día Winter no quería ni mirar al coche, sabía perfectamente que queríamos que subiera pero en ningún momento se le regañó ni obligó a subir, le dimos su tiempo y como podéis ver, la correa no estaba tensa..

Al final, decidió mirar y acercarse a olfatear, nos dimos por satisfechos, le dimos algún premio por acercarse y nos fuimos a casa.

DÍA 2

El 2º día nos volvió a girar la cara un par de veces pero esta vez más cerca del coche, echamos algunos premios dentro para animarle a acercarse..

Y decidió cogerlos desde lejos.

Le subimos un poquito el nivel poniéndole algunos trozos al fondo para darle la oportunidad de subir a por ellos si quería y se animó. Seguimos sin forzar ni regañar.

DÍA 3

El 3er día ya pegó un salto cogió la comida y bajó corriendo, nadie le obligó a permanecer dentro, tampoco cerramos rápido el portón. Él necesitaba saber que podía bajar en cualquier momento, y le dejamos comprobar por sí mismo que no había por qué temer.

 
 

DÍA 4

Al 4º día nos sorprendió tumbandose en el colchón! Nadie le pidió que lo hiciera. Eso sí, no estaba muy agusto con el portón tan alto y no dejaba de mirarlo, en ningún momento se le forzó a mantener esa posición, le dimos sus chuches favoritas para que entienda que solo le van a pasar cosas buenas ahí dentro.

DÍA 5

Hoy día 5, se ha subido tan contento, ya sabe que hay chuches ricas y que nadie le obliga a permanecer ahí, así que en las siguientes sesiones deberemos subir de nivel, moviendo el portón (sin cerrarlo del todo hasta que no esté seguro), y cerrándolo permaneciendo nosotros dentro con él cuando lo esté.

A veces pensamos que algo tan normal para nosotros los humanos debe ser algo sencillo y fácil para ellos, pero muchas veces nos equivocamos y nos damos cuenta de que necesitan nuestro apoyo para afrontar sus miedos.

Nuestro apoyo, no es que se lo demos hecho, sino que les acompañemos en el proceso de afrontar sus miedos.